Pero vamos con la historia que tiene miga.
Todo esto paso ayer, el sábado. Por la mañana me dedique a recoger el otro piso y a comprar cosas para dejar allí, y para traerme al piso.
Sobre las dos cogí la mochila y salí de casa. Llego allí y me encuentro con el chico que se va metiendo todo en el coche. Subo y me encuentro un montón de gente viendo el piso porque otros de los compañeros se va a ir en menos de un mes.
Un poco después llega el casero, subimos a ver la habitación y me dice que le tengo que dar la fianza. ¡¡¡Se me había olvidado el dinero!!! pero espera ¡¡¡se me habían olvidado también las llaves!!! ¿¿¿Dónde tengo la cabeza???
Le pido a Ben que vaya a la casa, a ver si me lo puede traer, pero al final nada, la compañera no estaba en el piso… la cosa se complicaba. Al final todo se soluciono por transferencia. Le acabo de hacer una transferencia al antiguo inquilino, pagándole su fianza y la parte correspondiente de este mes.
Me ha dejado una silla y un ventilador, porque cuando pega el sol… pega de verdad y hace falta.
Después Ben me llevó en coche a buscar un colchón, y me he comprado uno de 1,40 x 2 metros. Muchísimo más grande que el de 80 cm de ancho que tengo en Madrid.
Y ya por la noche nos fuimos a cenar a un Biergärten. Le estoy cogiendo yo el gusto a esto de la cerveza alemana. (B)
Ya se que no tiene muebles ni nada, pero… ¿¿¿os gusta???



